El primer paso de las sesiones de hipoterapia será establecer una relación entre el paciente y el caballo. Esta fase inicial es de suma importancia, ya que con ella debe generarse el necesario clima de confianza. El objetivo de la hipoterapia no es que el paciente aprenda a montar, simplemente deberá colocarse sobre el caballo, acompañado en todo momento. Las formas de sentar al paciente sobre el caballo pueden ser diversas, dependiendo del tipo de estimulación que se necesite en cada caso.

Las primeras sesiones tendrán una duración que irá desde los 10 hasta los 15 minutos. A medida que el paciente va mejorando, estos tiempos se irán ampliando, llegando a sesiones de 30 minutos o más. La función del terapeuta es mantenerse totalmente atento a las respuestas dadas por el paciente en función de los movimientos del caballo, ajustándolos para obtener los mejores resultados.